Audiovisuales y Libros

 RUBBERSOUL, el viaje hippie a la India

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Disponible en www.filmin.es

65 min. Año 2005. Catalán, castellano e ingles (con subtítulos en castellano). Personas entrevistadas :  Antonio Escohotado, Mark Dyczkowski, Raimón Panikkar, Albert Padrol, Luis Racionero, Fernando Sánchez Dragó, Jesús Suárez, Carl Lovebeard, Satya Vasishta, Kali, Teresa Dieste, Debasish Roy, Xiuli, Deugan Baba, Pabna, Shashi Kant Svivastana.

Rubber Soul  fue el primer disco de los Beatles que introdujo el sytar y los sonidos procedentes de la India. Era el año 1965 y poco tiempo después, los cuatro de Liverpool fueron a Rishikesh a encontrarse con el Maharishi Yogui. Este encuentro, ligado al espíritu de aquella época provocó un éxodo masivo de hippies hacia las playas de Goa y las valles del Himalaya y Katmandú que desembocó en una moda orientalista que hoy todavía perdura. Rubber Soul el documental viaja a la India para dar con los pocos hippies que todavía quedan por allí, recogiendo su opinión sobre las ideas y el espíritu de aquellos tiempos,  mientras paralelamente viajeros de aquí o intelectuales de la talla de Raimón Panikkar y Antonio Escohotado entre otros, hablan sobre esta fascinación hippie por oriente, tan vigente en nuestros días.

– Una producción de Tangerine Dreams con el apoyo de Casa Asia.
Dirigido por Alexis Racionero. Cámara Sergi Alamillo. Foto fija Miguel Pizarro. Montaje Tomás Suárez. Sonido Agusti Camps. Grafismo Toni Escudé.

 

RAILWAY TO HEAVEN, el tránsito de Beijing a Lhasa

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Disponible : www.filmin.es

55 min. Año 2011. Chino con subtítulos en castellano. Director Alexis Racionero. Cámaras Ma Hui / Sergi Alamillo. Montaje Tomás Suárez. Sonido Enrique Bermejo.Música Sergio Moure.  Voz en off y traducción Walter Cheng.

En 1 de julio del 2006 fue inaugurado el tren de alta velocidad que conecta Pekín y Lhasa. La ruta cruza el norte de la China, pasando por ciudades como Xian, Lanzhou y Xining antes de adentrarse por parajes de ensueño, a más de cinco mil metros, entre los montes Kunlun y alcanzar la meseta tibetana. La llegada del turismo masivo amenaza con acabar con la magia de uno de los lugares más bellos de la Tierra pero en contrapartida ofrece recursos y nuevas comunicaciones.  Unos años después, Railway to Heaven revive este viaje en un formato atípico mezclando la forma documental con la ficción, mostrando las transformaciones del paisaje y los contrastes entre la sociedad china y tibetana, mientras acompaña al tránsito de un alma que sigue las etapas descritas en el Libro Tibetano de los Muertos. El viaje al Tíbet es un regreso a los orígenes, a las costumbres más ancestrales, a la morada de los dioses y seres queridos. El cielo en la Tierra… La mítica Shambala con la que tantos viajeros han soñado.

 LIBROS PROPIOS

SHANTI, SHANTI, Viaje al norte de la India rodando un documental

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Los Beatles, Rishikesh, el mito hippie de la India. Un documental, Rubbersoul dio pie a este viaje de investigación y conocimiento, donde la experiencia se convirtió en algo más preciado que cualquier testimonio o imagen grabada. La India actual mantiene constantes de lo que pudo ser a final de los sesenta pero son pocos los hippies auténticos que quedan por sus tierras. Una ruta por valles del Himalaya, Benarés y Nepal nos permitió conocer gentes, ritos y paisajes imborrables que conforman el magnetismo de la India, un lugar que te fascina o te repele. Energía, caos, bullicio, suciedad y miseria conviven con un profundo sentido espiritual en una cultura milenaria cargada de sabiduría que se debate entre lo moderno y lo ancestral

Disponible en tienda on line El corte inglés

Reseña http://www.altairblog.com/usuario/aPadrol/blog/11/Shanti_Shanti

También en tiendas online de La casa del libro /Altaïr / Laie.

 

CALIFORNIA DREAMING, San Francisco Hippie Revisitado

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San Francisco fue durante los años sesenta la ciudad de las flores, la cuna del movimiento hippie, la tierra a la que  los jóvenes acudían como un paraíso en el que vivir el verano del amor. Haight Ashbury, los Be Inns del Golden Gate Park, Telegraph Ave, Berkeley, Nortth Beach. Los Beatles, los Stones, The Doors, Janis Joplin o Grateful Dead. Alen Ginsberg, Abbie Hoffmann, Timothy Leary. Beatniks, hippies, yippies y otros disidentes fueron los héroes de una juventud que quiso cambiar el mundo. Se oponían a la vida programada, a la rutina de la sociedad burguesa, a la guerra y al consumo masivo. A cambio ofrecían utopía, imaginación, hedonismo, espiritualidad e inocencia. San Francisco vivió el sueño de una generación privilegiada que gracias bonanza económica pudo plantar cara al sistema desde posiciones poco politizadas.

Cuarenta años después este libro revisita los lugares emblemáticos para descubrir que es muy poco lo que queda. La historia forja mitos y leyendas pero las personas y las ideas permanecen. Ese es el legado de un tiempo con el que crecí y al que he dedicado años de estudio, aunándo mi interés por la historia y el cine. Hoy en día, San Francisco sigue deslumbrando como un faro de ilusiones caleidoscópicas.

Disponible en http://www.amazon.es/California-dreaming-Francisco-revisitado-niberta/dp/8492846038

También en tiendas online de La casa del libro / El corte inglés / Laie/ www.libreriaaltair.com

EL ANSIA de VAGAR, Ed RBA, 2013

Foto El ansia de vagar copia

El ansia de vagar es el libro que publiqué conjuntamente con mi padre en el año 2013 que ganó el premio Eurostar de literatura de viaje, el pasado mes de junio.

El libro plantea una visión personal de nuestra distintas maneras de viajar. Mi padre habla de viajes marinos, culturales y a pie. Yo me centro en viajes en tren, en la búsqueda de los hippies en la India, Nepal y un largo viaje en coche por toda la costa oeste americana y en mi fascinación por los Himalayas. De vez en cuando, el uno interviene en el capítulo del otro pero en conjunto se trazan dos caracteres separados en el tiempo y generacionalmente pero unidos en la idea de viaje como forma de autonocimiento, hedonismo, libertad y elemento clave para ampliar la visión del ser humano.

Vamos de Milkwaukee a las ciudades del Mediterráneo, de Egipto al Tíbet, de la Borgoña a Londres, de la costa Oeste americana a la India, del Himalaya a los Alpes, con la actitud curiosa, dejándonos llevar por todo encontramos en el camino.

El título procede de un viejo poema de Cátulo que acaba diciendo “Ya mi mente estremecida ansía vagar”.

La cita que decidí incluir en la primera página procede del sabio y poeta hindú, Rabindranath Tagore que en Gitankali dice:

“El viajero debe llamar a cada una de las puertas ajenas para encontrar la suya propia, uno debe vagar por todos los mundo exteriores para alcanzar el templo más profundo de su ser”

Espero que el libro os guste. Lo edita RBA y está disponible en librerías y compra online desde mediados de octubre.

 

LIBROS de OTROS AUTORES RECOMENDADOS

 

TANIZAKI, EL ELOGIO de la SOMBRA, Ed Siruela

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Este no es un libro de viajes pero me parece clave para transportarse al Japón. En él, Tanizaki concentra las esencias de la atmósfera ambiental del zen porque para los nipones el espacio es de suma importancia. Junto a la compactada modernidad de las grandes metrópolis convive la tradición que habla de silencios, espacios vacíos y la sugestión del claroscuro, fruto de una luz indirecta y difusa.

Así se descubre el Japón más místico y espiritual. El del recogimiento, la meditación y dejar fluir la mente y la energía.

El texto fue escrito en 1933 y como manda la tradición escrita de la poesía haiku o las adivinanzas zen de los koans, es breve. Apenas cincuenta o noventa páginas si se lee en una edición de bolsillo de las que cabe en la palma de la mano.

El título es explícito respecto a su tesis:

“la iluminación de las casas es hoy más que suficiente para leer, escribir o coser; aumentarla es un auténtico derroche y, al suprimir los últimos resquicios de la sombra , se da la espalda a todas concepción estéticas de la casa japonesa”

Si se quiere viajar a Japón, probemos de apagar todas esas luces halógenas o de bajo consumo que perturban nuestros sentidos. No sintamos miedo al vacío de la oscuridad y la noche, sobreiluminando el hogar con prístina luz homogénea. Aprendamos a mirar hacia adentro, a comprender que la realidad  que vemos no lo es todo, que existen otras capas, dando sentido al misterio y nos habremos aproximado bastante a Japón.

Porque conocer un país no es tan sólo desplazarse para fotografiar sus monumentos o conocer sus gentes sino penetrar en su cultura.

Hay libros que no se pueden explicar y tal vez éste es uno de ellos. El lector creerá que alguna de sus premisas no resultan nada nuevo pero la clave es ahondar en ello y llevarlo a cabo. El espacio que nos rodea nos condiciona mucho más de lo que creemos y cuando uno adapta su entorno a lo esencial sabe desprenderse de lo superfluo de un modo que lo material se traslada poco después a nuestro carácter.

No estoy diciendo que transformemos todos nuestras casas en espacios de revista zen. Tan sólo invito a probarlo, tal y como Tanizaki desarrolla a lo largo de su libro.

“Los reflejos blanquecinos del papel rebotan en cierta manera sobres esas tinieblas, desvelando un universo ambiguo donde sombra y luz se confunden. Ustedes lectores, ¿no han experimentado nunca, al entrar en alguna de esas salas, la impresión de que la claridad que flota, difusa, por la estancia no es una claridad cualquiera sino que posee una cualidad rara, una densidad particular? ¿Nunca han experimentado esa especie de aprensión que se siente ante la eternidad, como si al permanecer en ese espacio perdieras la noción del tiempo, como si los años pasaran sin darte cuenta.”

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El maestro Tanizaki nos enseña a captar la belleza en la llama vacilante de una lámpara, en el crepitar del fuego y a traspasar la opacidad de los materiales con nuestra imaginación que vuela para descubrir el alma de la arquitectura que acaba pulsando nuestro alma y sentidos.

 

THUBRON, HACIA UNA MONTAÑA EN EL TÍBET, RBA

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Colin Thubron, Hacia una montaña en el Tíbet

Rba, Barcelona, 2012

 

En este libro Colin Thubron viaja al sagrado monte Kailash, partiendo de Simikot, uno de los valles más olvidados de Nepal, siguiendo la que fue la antigua conexión entre la India y el Tíbet.

Tal vez no sea el mejor libro del autor, si se compara por ejemplo con La sombra de la ruta de la seda, por la aventura descrita y la intensidad de los acontecimientos, pero Thubron mantiene el nivel de su prosa y las constantes referencias históricas, acompañadas de apuntes de personajes.

Además el destino es un lugar mágico, la montaña más sagrada del mundo, la morada de Shiva, el destino de las almas, la cuna del budismo Bon hasta donde peregrinó Milarepa como tantos otros a lo largo de su historia milenaria.

El Kailash que en tibetano significa la preciosa joya en la nieve tiene la particularidad de elevarse aislada sobre la meseta tibetana en su extremo occidental y al ser sagrada, no se asciende se circunvala a lo largo de 52 km, en sentido de las agujas del reloj (los jainistas lo hacen en la otra dirección). A sus pies yace el lago Masovar cuyas aguas también son sagradas y en su entorno tal y como describe Thubron todavía pueden hallarse cuevas de ascetas devotos de la religión Bon, la más primitiva del Tíbet.

Desgraciadamente, la revolución cultural china también llegó a este remoto lugar para destruir cuanto halló a su paso pero no pudieron con la sacralidad del lugar ni la fe de cuántos peregrinan todavía al lugar.

Colin Thubron lo vive como experiencia catárquica de reencuentro con sus orígenes y sanación por la muerte de sus padres y hermana. La visita al Kailash es una forma de venerarlos y de integrarlos en tu propio ser.

La ruta es dura, en especial, a lo largo del puerto de Thalladong. Como es habitual, las autoridades chinas prohibieron la entrada de Thubron en solitario y tuvo que unirse a una expedición de ingleses hasta los pies del Kailash donde se separó para vivir la experiencia en solitario que es como el autor siempre ha viajado.

El mal de altura, la aridez de la meseta tibetana, la potencia del sol y la ausencia de lugares poblados son condiciones con las que convivir en esta peregrinación eminentemente espiritual. Muchos trekkers y alpinistas transitan por los Himalayas no llegan hasta aquí porque no hay cumbre que coronar, ni campos base sobre los que avistar grandes cimas. El Kailash es como un oasis en el desierto, un centinela de nuestra historia que se contempla con veneración.

Acabo con un algunos fragmentos de un libro que recomiendo no sólo al que le interese el Tíbet o conocer el Kailash sino a aquellos que alguna vez han sentido una extraña conexión con sus emociones más ancestrales visitando territorios inhóspitos, desolados y remotos.

“Por primera vez la totalidad de la montaña se revela encima de nosotros. Desde la cresta al pie hay un precipicio de 1.500 metros casi vertical. Nada mitiga la escalofriante caída. Su escarpadura es negra azabache, apenas sin señales de hielo. Cerca de la cresta, la nieve se desploma centenares de metros en láminas afiladas, y colgantes blancos como abanicos invertidos se supornen en series de seis u ocho y descienden en fantasmales hileras al abismo.”

“Ahora el suelo del valle es más empinado y el viento se intensifica. Las escarpaduras negras y blancas del Kailash destellan cruelmente cercanas. En muchas culturas las montañas han colindado con la muerte. El mito indio, Yama, el primer hombre que pasó poer el trance de la muerte, trepó a una montaña por los altos puertos, mostrando el camino. Muy por encima de mí, liberado por la nieve fundida de algún saliente, un arroyo detenido por el hielo cruje, fluye y se desliza destellante risco abajo. Me pregunto qué significa morir aquí.”

“Al principio el Kailash no era más que roca… rocas y piedras, sin espíritu. Entonces llegaron los dioses con sus séquitos y se instalaron en el monte. Puede que ahora no vivan allí, pero han dejado su energía, y el lugar está lleno de espíritus. Creo que la mejor manera de describir a los dioses es considerarlos colonizadores. Cada uno de ellos estableció su región especial, sus picos y cadenas montañosas, y los dejó impregnados de su ánimo, por lo que se convirtieron en lugares llenos de energía.”

 

KEROUAC, LONESOME TRAVELLER, PENGUIN

libro

 

Jack Kerouac, Lonesome Traveler

Penguin Classics, London, 2000 (1ª ed 1960)

Los viajes de Kerouac recogidos en un volumen publicado en 1960. No fue un gran viajero pero como es sabido, su novela On the road, incitó a viajar a generaciones posteriores.

Lo mejor del libro es la variedad de destinos y que se lee como si fuera un libro de cuentos autobiográficos con el viaje como elemento catalizador. Viajes en trenes de mercancías por los alrededores de San Francisco y la costa californiana, escritos con esa prosa característica de Kerouac compuesta de largas frases subordinadas en las que parece que el autor te hable en un largo monólogo.

La aventura de bajar hasta Méjico y descubrir un mundo de caras sonrientes, juergas nocturnas, sexo, alcohol y mentes liberadas. Autobuses desvencijados, sol abrasivo y viejas misiones españolas trazan un itinerario que muchos americanos han emprendido para conocer “the wild side”.

En otras partes del libro, aparecen la clásicas escenas de la bohemia beatnik en el Nueva York de los años cincuenta, en el que Jack y compañía se sienten como niños vagando por las calles. Noches de Bebop jazz con Thelonious Monk o John Coltrane en el The Five Spot, EL Half Note o en algún otro nightclub del Greenwich Village.

Mis capítulos favoritos son los dos últimos. En el primero de ellos, Alone in a Mountaintop,  Jack Kerouac cuenta su estancia de cuatro meses en el Desolation Peak, donde pasó un largo verano ejerciendo de solitario guardabosques, viviendo en una cabaña para escapar de la fama y la tendencia depresiva que siempre le acompañó. Siguió el consejo de su amigo Gary Snyder y allá en las montañas pudo serenarse y escribir una de sus mejores obras : Fallen Angels.

Su prosa se torna introspectiva al tiempo que inserta bellas descripciones del entorno : “The clouds asume the faces of hermits or of nuns, or sometimes look like a sad dog acts hurrying off into the wings over the horizon:”

En el segundo, Big Trip to Europe, el autor cuenta su largo viaje por Europa de regreso de Tánger, tomando un barco hasta Marsella en 1957 y de ahí autostop por Aix-en-Provence hasta llegar a París donde habla de bellas mujeres aunque él prefiere las negras. El paisaje del sur de Francia que le recuerda la pinturas de Cezanne. Kerouac se siente bien entre los suyos, rebuscando sobre sus orígenes franceses. El frío helado sobre el puente de Austerlitz en una mañana de domingo… La visita al Louvre y la fascinación por cuadros que a tantos nos han fascinado como El filósofo meditando de Rembrandt o la explosión de color cuando llega a las salas de los Impresionistas (hoy en el Musée d’Orsay).  Descripciones detalladas de sensaciones y no tanto acciones ni aventuras forzadas. Retazos de personajes…

Se percibe cierto desorden en la prosa y sus pensamientos, pero al fin y al cabo un sincero testimonio de un personaje y una época en la que el viaje todavía era algo bastante bohemio y experimental. Sin rutas marcadas, cosas por ver y millas que acumular. Entonces se viajaba por viajar, con mucho tiempo por delante, libre del periodo vacacional o el fin de semana. El viaje era una forma de vida y los que no podían permitírselo, simplemente viajaban barato. Al menos esto es lo que me transmite Kerouac en Lonesome Traveler, un  libro que recomiendo para aprender a viajar y atreverse a escribir diarios de viaje menos cronológicamente pautados y más imprevisiblemente anárquicos.

 

HOSSEINI, Y LAS MONTAÑAS HABLARO, SALAMANDRA

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Khaled Hosseini, Y las montañas hablaron

Ed Salamandra, Barcelona, 2013.

 

Un libro que empieza con el precioso cuento que un padre narra a sus hijos antes de acostarse, sobre aquel padre de la aldea de Maidan Sabz que tuvo que entregar a su pequeño a un div de las montañas de Pakistán, una especie de hombre del saco local, sólo puede ser bueno. El desenlace de esta fábula sólo diez páginas más tarde es colosal. Desde ahí la lectura fluye, en un estilo que recuerda en algo a Amos Oz. Khaled Hosseini este médico que dejó la profesión para escribir best sellers como Cometas en el cielo, demuestra que en ocasiones, la calidad no está reñida con el concepto superventas tan propio de estos tiempos de hueca globalidad.

La narración nos lleva de las alturas de las montañas de Pakistán, a la isla de Tinos en Grecia, pasa por París y acaba en San Francisco, abriendo horizontes a todo viajero y despertando esas ansias de vagar que en ocasiones la literatura o el buen cine, tanto han incitado.

No es fácil encontrar un buen libro y éste sin duda lo es.